Que sorpresa me diste
El cuerpo me temblaba
El tesito que estaba tomando me había relajado, estaba ya en un punto casi que durmiendome esperando tu llamada. La verdad no sabía bien a qué se debía la llamada, no sabía que decirte, pero sin expectativa esperé atenta a no quedarme dormida.
Luego de un rato de mirar el celu cada dos minutos a ver si decías algo, llega tu llamada.
No se veía nada y pensé que estabas con la luz apagada porque supuestamente tu padre dormía.
Cuando vi mi casa en la pantalla no comprendí. Miré hacia la puerta del frente, miré el celular. Me hizo cortocircuito el cerebro jajaja. Escucho la puerta y me bajo de un salto.
Cuando te vi me sentí en shock. Te abracé y temblaba, vos también. Comencé a llorar sin poder creer que estabas ahí, en mi casa, conmigo, en mis brazos. Sentía que estaba en un sueño y no quería despertar. Comencé a sentir tu piel cálida sobre mi cara, se sentía tan bien. Los gatos vecinos entraron y no me importó, creo que podría haber pasado cualquier cosa a mi alrededor y yo no me soltaría de tu cuerpo. Me costaba creermelo. Que valiente de tu parte darle una sorpresa tan magistral a un ser de Capri y virgo. Todo meticulosamente planeado y bum. Siento tanta alegría y alivio de saberte cerquita.
Cuando hundí mis dedos dentro de ti, sentí tanto placer, sentí como me empapaba una energía liberadora. Reconocer cada milímetro de tu interior me hizo sentir tan bien. Sumergir mi lengua en tu sexo me llenó de vida.
Luego de tantas noches mirando tus fotos y vídeos para provocarme placer, ahora podía sentirte en persona, ver tu piel desnuda, tus ojos brillantes con esas pestañas de ensueño. Agradezco cada minuto, cada caricia, te sentí tanto tanto. Y no quiero parar, quiero estar contigo como un pegotito, vas a tener que usar espátula pa sacarme. Te extrañé tanto y ahora te extraño de nuevo.
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