Bello horizonte

Los perros de la vieja ya no nos salen a ladrar, los mandaron para el fondo.
Las jóvenes madres sufren dolores
físicos,  de atención, de atención física.
La tentación al medicamento supera esta noche el setenta por ciento y las probabilidades de inexistencia existen un poco menos que ayer.
Qué pasó en la cuna de mi madre;
eso no lo sé.


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