La suerte del otro

A rosa, a la linda de rosa
le vendió una rifa falsa al precio de dos.
¡Qué creatividad querido!
¿Como te camuflaste tan rapido?
No había tanta gente
¡Y qué momento presencié! tomando ambos conciencia
Ella, que estaba siendo engañada
Él, que gozaba de su asaña
Ella en su coche rosa queriendo correr.
Y él corriendo, queriendo
estar en el auto.

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