Un mes

-¡Nadie te va a remplazar!
Grité buscando en la arena
una de tus caras.

Te lloré una semana
y cientos de hermosuras
quisieron consolarme
ocupando el espacio vacío
que dejaste en mi corteza.

Te lloré dos semanas
y un nuevo color,
una nueva compañía
tocó la puerta de casa.

Te lloré tres semanas
y un martes mirando el mar
Acepeté que te había perdido
               que en parte fue mi culpa
     y que mejor será querer
a quien me quiere ahora.

Fijate nomás, a la cuarta semana
ya no le pensaba mucho.
Le quise y le quiero si.
Pero ahora
es con corteza más oscura y fuerte
con piedra azul marino
Y con hilo negro trensado
quien abraza mi cuello y me acompaña
En eso de ir pa' todos lados

Comentarios